LA FE Y LA RAZÓN: dos orillas del mismo río
Hay momentos en la vida en los que la razón se sienta en una silla, con los brazos cruzados, pidiendo explicaciones. Y la fe, en cambio, se queda de píe, mirando hacia un punto que nadie más ve. Entre ambas nace un lugar extraño, intimo, donde se aprende a vivir cuando el dolor ha cambiado el mapa.