VOLVER A MIRAR: La paz que llega tras el Duelo
La vida, incluso cuando parece detenerse por el DOLOR, encuentra siempre la manera de abrir una rendija por donde volver a entrar. Eso es lo que suele ocurrir tras la pérdida de alguien a quien amamos: al principio todo es ausencia, un silencio que pesa, una herida que no sabemos cómo tocar. Pero con el tiempo – ese tiempo que no cura por sí solo, pero sí suaviza los bordes- empezamos a descubrir que la relación con esa persona no termina, sino que cambia de forma.